martes, 9 de junio de 2026

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Vรญctor CORCOBA HERRERO/ Escritor Espaรฑol
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La humanidad requiere ponerse las pilas, o sea, ser mรกs corazรณn que coraza. No podemos continuar con esta situaciรณn de bochornos inestables y de acciones inhumanas, que nos sorprenden a diario por cualquier esquina del planeta. Necesitamos salir de estos empedrados de pasividad y ponernos en la acciรณn solidaria a caminar juntos, para reencontrarnos afablemente, en esta รฉpoca en el que la inteligencia artificial ya afecta a muchos perรญmetros de nuestra existencia e incide en decisiones que modelan la convivencia. Desde luego, es vital el fomento de la cultura del abrazo sincero, para poder entrar en conversaciรณn. Por ello, se requiere jugar limpio, que es como se gana la confianza entre las civilizaciones, a fin de fortalecer las relaciones entre las naciones y reforzar la adhesiรณn mundial. 
En comuniรณn y en comunidad todo se logra, lo significativo es tener claro el camino a seguir, que no es otro, que el de la concordia. Quizรกs tengamos que ramificarnos a una paz mรกs mรญstica que mundana, mรกs de espรญritu justo que de ausencia de contiendas. En consecuencia, el recurso a los artefactos no es la soluciรณn para dirimir los litigios, sino la mano tendida y extendida siempre, totalmente desarmados y con el lenguaje del entendimiento, que es lo que nos hace mantener viva la cuestiรณn de lo humano. Tanto es asรญ, que tampoco avanzamos, sin la reconstrucciรณn de aprender a reprenderse uno mismo, para poder servir, dรกndonos. En efecto, somos ciudadanos en servicio, con pulso libre e intelecto dotado de conciencia, capaz de reencontrarnos y de hacer hogar en nuestra casa comรบn. 
Esto requiere estar en guardia, con voluntad de autรฉntico penitente poeta, observando la diversidad y ejercitando el espรญritu creativo, para hallar un terreno comรบn a la hora de abordar los apremiantes retos actuales, franqueando los choques de intereses y de ignorancias, que no es nuestra misiรณn, sino la de contribuir en รบltima instancia a una ambiente armรณnico, donde reine el bienestar, el desarrollo y el progreso. Ciertamente somos una realidad universal, pluralista, que no debe ascenderse, sino bajarse y hacer recogimiento, en favor de un espacio donante, patrimonio del verso y la palabra, donde la fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, se traduzca en un compromiso tan enรฉrgico como real.  
Hoy mรกs que nunca tenemos que abandonar estas narrativas mundanas, que suelen ser muy polรญticas pero nada poรฉticas. Sรณlo hay que ver, su afรกn de alejar y desunir, para sentir la poca sintonรญa y la falta de respeto, que nos tenemos los ciudadanos entre sรญ. Sin duda, hemos de despertar de este mezquino sueรฑo, sabiendo que รบnicamente unidos lograremos alzar un futuro, no para los privilegiados de siempre, sino para toda la genealogรญa humana. Precisamos, pues, ser personas de bien, gentes de palabra, haciendo madurar lo que somos, la vivificante historia de la civilizaciรณn del amor de amar amor. Esto se refrenda, no con armas, sino poniendo alma en aquello que se hace, lo que se requiere destronar muros y abrir horizontes de esperanza.
El aluviรณn de adversidades nos demanda el encuentro, jamรกs el encontronazo. Naturalmente, debemos recobrar el apasionamiento del equipo en las cosas necesarias, siendo humanitarios y libres en todo momento, sabiendo ademรกs que la convicciรณn mueve montaรฑas, porque la caridad bien entendida, empieza por uno mismo a regenerarnos. Lo hemos podido contemplar, en la multitud de miradas de jรณvenes que acudieron a la Plaza de Lima (Madrid), en la Vigilia de oraciรณn, dentro del viaje apostรณlico a Espaรฑa, del Papa Leรณn XIV, donde los organizadores diseรฑaron un festival de fe sensatamente vivido, combinando la mรบsica, con los testimonios y la oraciรณn. Son, precisamente, estos entornos resplandecientes; los que nos transfiguran y nos trascienden. ¡Quรฉ se propaguen!
corcoba@telefonica.net
07 de junio de 2026.- 
#๐˜๐˜ข๐˜ฎ๐˜ฐ๐˜ด๐˜”๐˜ข๐˜ญ๐˜บ๐˜๐˜ข๐˜ฎ๐˜ฐ๐˜ด๐˜ˆ๐˜ช๐˜ณ๐˜—๐˜ฆ๐˜ฐ๐˜ณ.

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