Fernando Hinterholzer Diestel
La presidenta Sheinbaum ha dado muestras de que carece de asesores especializados en temas internacionales y de relaciones exteriores, cada día que pasa, acumula errores y despropósitos. Tal parece que está atrapada en una espiral de la que no sabe, no puede o no quiere salir, y que es “la Terca Realidad”. Quizás nunca realizo un análisis serio, del país que estaba recibiendo, pensando que, como en tiempos de AMLO, su gobierno sería navegar en aguas tranquilas. Pensó que las obras faraónicas serían la glorificación para ambos. Creyó que, como AMLO, todo podía “resolverse” desde la tribuna de las mañaneras. Igualmente creía que la denostación diaria de sus adversarios neutralizaría todos sus peligros. Pero no fue así, y las cosas empezaron a ponerse muy mal. Los narcotraficantes detenidos en EU empezaron a “CANTAR con la fiscalía de Nueva York; el gobierno norteamericano reclamó a México diversas extradiciones de narcopolíticos; dos de los indiciados se entregaron voluntariamente a las autoridades norteamericanas buscando beneficios penitenciarios (a cambio de sus confesiones) lo que generó un gran temor para AMLO, Sheinbaum y para todo el régimen corrupto de la 4T. Ante su torpeza diplomática y negación de la realidad, el presidente Trump amenazó nuevamente: “…si no lo hacen ustedes, lo haremos nosotros”. Trump envió delegados especiales cada vez más duros. El discurso inamovible de la presidente relativo a la soberanía nacional resulta muy fuera de lugar y claramente insuficiente. Sheinbaum ha decidido defender a los narco-políticos frente a las acusaciones norteamericanas. Un terrible error.
“Es sólo el principio de lo que está por venir”, avisaron los estadounidenses, a través del director de la DEA. El secretario de la Defensa de allá, exigió al gobierno mexicano más acción, “para que nosotros no tengamos que hacerlo”. Estamos inmersos en una ruta de colisión y vamos a la confrontación con Estados Unidos por defender a los narcopolíticos de Morena. Para la presidenta Sheinbaum es más importante evitar que “una plebe de criminales” evadan a la justicia de Estados Unidos, que salvar el andamiaje de la relación comercial con nuestro principal comprador y proveedor del mundo. La economía del país está sujeta de tres poderosas letras, TLC, y nuestro gobierno prefiere destruir el vínculo a entregar a unos narco-políticos. El prócer guerrerense Vicente Guerrero, se volvería a morir, en este caso, “la patria no es primero”. Sólo AMLO y Morena conocen qué tan profunda es la relación de estos personajes clave del movimiento obradorista con el narcotráfico. Solo ellos saben lo que sabe Rocha Moya, y lo que puede destinar su testimonio en la Corte de Manhattan. Hace unos días, el secretario de Guerra de Estados Unidos afirmo en una reunión de gabinete, que “su país va a la guerra contra los cárteles mediante la Coalición de las Américas”. En ese escudo participan 17 países del continente, entre los que no figura México. Lamentablemente, nos ven como el problema, no como la solución.
Es evidente, que, para la seguridad interior de Estados Unidos, es la complicidad con las autoridades lo que permite que los negocios criminales proliferen y continúen desarrollándose más allá de la caída de los líderes criminales. “Teniendo protección política, éstos terminan siendo reemplazables”. Y en este contexto, que representa la peor crisis de gobierno, por la tensa relación y las peticiones de extradición de Estados Unidos contra políticos de su partido, la presidenta Sheinbaum se inventó, como su antecesor lo hizo en varias ocasiones, un nuevo “informe de gobierno” para el pasado domingo 31 de mayo cuando convocó a una concentración de sus seguidores y simpatizantes en el Zócalo de la Ciudad de México y en “las plazas de cada estado” de la República. Está claro que cuando más acorralada se ve por las presiones de Donald Trump y cuando ya solo le quedan pocos días para el plazo que tiene para decidir si detiene y entrega a Washington a los 8 acusados de narcotráfico por el Departamento de Justicia, la presidenta decide una fuga hacia adelante que de nada le servirá, para detener las exigencias de la Casa Blanca; si acaso, la movilización a la que convoca, le ayudó a tratar de mandar un mensaje de fuerza hacia adentro del país, aunque eso podría servir de muy poco a partir de que se cumplan los 40 días que establece el Tratado de Extradición para definir la detención y entrega de los presuntos narcopolíticos que quiere Trump. Están en shock ante el “problemon” que crearon y se ven obligados a defender a los exponentes de la narcopolítica señalados por Estados Unidos. AMLO entregó poder político y territorio al narcotráfico y es NUESTRO PAÍS, el que paga las consecuencias con cientos de miles de asesinados y desaparecidos, y la soberanía en manos de los carteles criminales. “Se acerca la hora de rendir cuentas por haber permitido y fomentado la conformación de un Estado criminal paralelo”. Deben asumir los costos del daño, y también por su enorme ineptitud para gobernar gobernar.
La 4T enfrenta un escenario complejísimo “en su segundo piso”. La economía muestra señales preocupantes de desaceleración y riesgo de recesión. La precariedad financiera golpea a millones de familias. La inseguridad continúa desbordada en amplias regiones del país. El sistema de salud sigue atrapado entre carencias y desabasto, mientras el sector educativo enfrenta rezagos históricos y conflictos crecientes. A ello se suman los escándalos de narcopolítica que han comenzado a erosionar seriamente la narrativa anticorrupción de la Cuarta Transformación. La herencia del obradorismo es, precisamente, esta pedagogía de la impunidad: un conjunto de valores destructivos anclados en la soberbia de una nueva clase política que ha terminado por superar al maestro y burlarse del país.
En otro orden de ideas, el INEGI da cuenta de la terrible realidad de la terrible realidad de nuestra entidad chiapaneca “De cada cien personas que el país sacó de la pobreza extrema entre 2018 y 2024, apenas dos y media eran chiapanecas. De acuerdo al INEGI, la entidad concentraba el 22.9% de toda la pobreza extrema de México. El apoyo de los programas sociales llega puntualmente, pero no. el empleo”. Entre 2018 y 2024, México vivió la mayor reducción de pobreza de su historia reciente: 13.4 millones de personas dejaron esa condición, según la medición de pobreza multidimensional que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía publicó en agosto de 2025 Chiapas, el estado más pobre del país, casi no se movió. De cada cien personas que el país sacó de la pobreza extrema, apenas dos y media eran chiapanecas. La cifra es contundente. Chiapas concentraba el 22.9% de toda la pobreza extrema de México, pero solo aportó el 2.5% de su reducción nacional: 42 mil 994 personas en seis años. En el mismo periodo, el estado siguió encabezando la lista nacional, con el 66% de su población en pobreza multidimensional y el 27.1% en pobreza extrema, los porcentajes más altos del país.
La pobreza chiapaneca no nació con esta administración ni se resolverá en un sexenio. Es estructural, arraigada en la limitada capacidad del estado para generar riqueza por sí mismo y en mecanismos de distribución que históricamente han fallado. Por eso los grandes motores nacionales que sí redujeron la pobreza en otras regiones —el alza del salario mínimo, los programas sociales, las remesas— mostraron en Chiapas una efectividad amortiguada. Llegaron, pero chocaron contra un piso que no cambió.
ES CUANTO
𝘼𝘿𝘿𝙀𝙉𝘿𝙐𝙈: Y ayer, dos años después, la Presidenta trato de convencer “a sus oyentes”, de que sus dos años del segundo piso de la 4T han sido de prosperidad y progreso. Para empezar, en las “mañaneras de Palacio”, todos dan cuenta del deterioro evidente de la señora Presidenta después de esos dos años de enfrentar la realidad con mentiras, dos años de forzar la sonrisa, de perder la calma, de acusar a todos, de llegar al extremo de prohibir que se publiquen y se comenten los acontecimientos del país. Cuando la señora Presidenta nos prohíbe ver lo que pasa en México, nos pide que no veamos cómo en esos dos años sigue la violencia, el crimen, los narcopolíticos, la corrupción, los miles de asesinatos, los miles de desaparecidos, los niños robados, la trata de personas, el cobro de piso, la falta de medicinas, el fracaso total que está llevando a México a la ruina física, económica y sobre todo moral.
#𝘝𝘢𝘮𝘰𝘴𝘔𝘢𝘭𝘺𝘝𝘢𝘮𝘰𝘴𝘈𝘪𝘳𝘗𝘦𝘰𝘳.