CHILAPA DE ALVAREZ, GRO., 19 de mayo de 2026.-Después de 10 días de los enfrentamientos entre guardias comunitarios del Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-ez) y el grupo delictivo Los Ardillos los días 9 y 10 de mayo, ya fueron identificados y reclamados tres combatientes.
Como se recordará hubo ataques armados perpetrados los días 9 y 10 de mayo en curso en los poblados de Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, en esta demarcación del la montaña baja, en la que fueron desplazadas más de mil 200 personas, que han vuelto a sus pueblos pero con el temor de volver a vivir esos atentados.
Ahora se sabe que los que murieron en esos enfrentamientos de parte de la Cipog-ez, responden a los nombres de Martín N y Abraham N, originarios de Xicotlán, y Eusebio N, del poblado de Alcozacán, cuyos familiares acudieron hoy martes a Chilpancingo para reclamar los cuerpos en el Servicio Médico Forense (Semefo).
Martín N dejó tres hijos huérfanos; Abraham N, dos hijos y uno que está por nacer; y Eusebio N, tres hijos.
Las tres víctimas fueron identificadas que eran padres de familia, después de su muerte al menos nueve menores de edad, de entre cero y seis años, quedaron en la orfandad en el poblado de Alcozacán.
Sixto Mendoza, promotor del Cipog-ez, informó que los tres hombres cayeron al tratar de contener el avance del grupo armado delincuencial “Los Ardillos”, que comenzó a atacar desde Tula, siguió en Xicotlán y avanzó hacia Alcozacán.
El dirigente indígena sostuvo que “Los Ardillos” utilizaron armamento de grueso calibre como fusiles AK-47, AR-15 y calibre 50, además de explosivos lanzados con drones.
Añadió el dirigente comunitario “Esta vez no usaron escopetitas o rifles, usaron artillería pesada, no pudimos contrarrestar el ataque, prácticamente fueron ataques terroristas”.
Para hacer los tramites los familiares fueron resguardados por la Policía Estatal y la Guardia Nacional (GN) durante el traslado y, en Chilpancingo, antes de llegar al Semefo acudieron al Ministerio Público para levantar el acta por el asesinato y rendir sus declaraciones.
Por el momento dijo Sixto Mendoza, para las viudas de los tres caídos, no existe ningún ofrecimiento por parte del gobierno, y esperan que a través de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas (CEAV) los menores puedan recibir becas alimenticias y de estudio.
Tras cubrir los requisitos de reclamo de los cadáveres fueron llevados a sus respectivas comunidades para darles cristiana sepultura.
En tanto los más de mil 200 desplazados algunos están volviendo a sus pueblos, pero otros siguen en la incertidumbre porque no existen garantías del Estado para volver hacer normal su vida en cada una de sus localidades.
#𝘝𝘢𝘮𝘰𝘴𝘔𝘢𝘭𝘺𝘝𝘢𝘮𝘰𝘴𝘈𝘪𝘳𝘗𝘦𝘰𝘳.
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