Fernando Hinterholzer Diestel
Vaya encrucijada en la que se encuentra la presidente Sheinbaum con los pol铆ticos sinaloenses, acusados por la corte de New York. El discurso soberanista, maniqueo y demag贸gico, que nos quiere hacer creer que defender a los narco-pol铆ticos acusados por Estados Unidos es defender a M茅xico, chocar谩 nuevamente contra la terca realidad. Mientras la mandataria malgasta el manejo de la crisis anunciada que le gener贸 la administraci贸n de Trump, y continua protegiendo y garantizando la impunidad de pol铆ticos de su partido vinculados a los c谩rteles de la droga, el presidente estadounidense sube de tono y reitera sus amenazas de intervenciones militares contra los narcos en territorio mexicano, si el gobierno mexicano no empieza pronto a detener y extraditar capos y pol铆ticos que est谩n siendo acusados y reclamados por cortes estadounidenses. “Si M茅xico no hace el trabajo, nosotros lo haremos”, declar贸 hace unos d铆as Trump al hablar de la nueva “fuerza terrestre” estadounidense que est谩 lista para entrar a cualquier pa铆s a detener a capos de los c谩rteles. La Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 de Estados Unidos anunciada hace unos d铆as, dejo en claro que Washington decidi贸 modificar el combate al fentanilo de una crisis de salud p煤blica en una doctrina de seguridad nacional con implicaciones globales.
Donald Trump parece ya decidido a ordenar incursiones en terreno para combatir a los c谩rteles de las drogas. Esto eleva los riesgos para M茅xico y puede comprometer la soberan铆a y detonar铆a toda clase de reacciones. Es una zona por dem谩s pantanosa, porque inaugurar铆a una etapa m谩s que sombr铆a y con consecuencia impredecibles, pero necesariamente dram谩ticas. “Si M茅xico no ataca al narco, Estados Unidos lo har谩”, sabe que habr谩 reacciones y se adelanta al se帽alar que se “escuchar谩n algunas quejas, de algunas personas, en lugares como M茅xico y otros sitios, pero si ellos no van a hacer el trabajo, nosotros lo haremos”. Trump, el presidente m谩s antimexicano de la historia, anunci贸 que se apresta a venir por los narcos encumbrados. Lo que procede es la detenci贸n de Rocha Moya y c贸mplices, y el gobierno se niega a ejecutarla porque de esa extradici贸n pende el futuro de Morena y sus m谩s relevantes narco-pol铆ticos. En cambio, la presidenta y Morena se envuelven en la bandera de la patria amenazada y ante la necesidad de distractores “se van contra Hern谩n Cort茅s, el conquistador fallecido cinco siglos atr谩s”.
Y para que no haya dudas sobre los dichos de Trump, una carta publicada por el zar antidrogas, Sara Carter, las despeja y asevera que se llevar谩 la lucha contra “el enemigo con una ofensiva implacable. La era de la contenci贸n, dice, ha fracasado. Esta estrategia sirve como nuestra orden de batalla para cazar a los c谩rteles en sus refugios, desmantelar sus laboratorios, incautar sus activos y cortar sus l铆neas de suministro. Utilizando cada instrumento del poder estadunidense, quebraremos la columna vertebral de las Organizaciones Criminales Transnacionales, especialmente aquellas designadas como Organizaciones Terroristas Extranjeras, que lucran con la muerte de nuestros ciudadanos”. La estrategia antidrogas anunciada hace unos d铆as, por el gobierno de Estados Unidos es un punto de inflexi贸n en las pol铆ticas de la Uni贸n Americana en la lucha contra las drogas. La estrategia global que present贸 el gobierno de Estados Unidos es mucho m谩s que un documento doctrinal, “es la hoja de ruta expl铆cita que seguir谩 la Casa Blanca en la lucha contra los c谩rteles de la droga, 铆ntimamente conectada con la estrategia de inteligencia y de seguridad nacional presentadas semanas atr谩s”. La Estrategia Nacional Antidrogas 2026 de Estados Unidos (anunciada el lunes) no es solo un plan t茅cnico contra drogas: es tambi茅n un mensaje pol铆tico y de seguridad hacia otros pa铆ses, especialmente M茅xico. Para interpretarla bien, conviene verla en tres niveles:1) Cambio de enfoque: m谩s duro y con l贸gica de seguridad. La estrategia plantea que el narcotr谩fico —sobre todo el fentanilo y las drogas sint茅ticas— es la principal amenaza actual para EE. UU. Eso implica un giro importante: Se trata como tema de seguridad nacional, no solo de salud p煤blica. Los c谩rteles son vistos incluso como organizaciones tipo terrorista Se refuerza la idea de una “ofensiva constante” contra toda la cadena (producci贸n, transporte y venta) Interpretaci贸n. 2) Presi贸n directa sobre M茅xico (y otros pa铆ses) Uno de los puntos m谩s importantes es que la cooperaci贸n con M茅xico ya no es “autom谩tica”, sino condicionada.
La estrategia exige resultados concretos como: M谩s extradiciones y detenciones de l铆deres criminales Mayores incautaciones de precursores qu铆micos Reducci贸n de la producci贸n de drogas sint茅ticas, adem谩s: M茅xico es se帽alado como clave en la producci贸n y tr谩nsito de fentanilo La ayuda de EE. UU. depender谩 de resultados medibles Interpretaci贸n: Esto es una forma de presi贸n pol铆tica:
EE. UU. b谩sicamente dice “cooperas con resultados o habr谩 consecuencias” (que pueden ser diplom谩ticas o econ贸micas). 3) Metas concretas y enfoque operativo El plan no se queda en discurso: fija objetivos medibles, por ejemplo: Aumentar decomisos de drogas y qu铆micos. Desmantelar m谩s organizaciones criminales Combatir el tr谩fico de armas hacia el sur. Tambi茅n incluye: Operaciones conjuntas e inteligencia con otros pa铆ses. Campa帽as de prevenci贸n y educaci贸n sobre drogas como el fentanilo Interpretaci贸n:
Es una estrategia m谩s “gerencial”: todo se mide, se eval煤a y se condiciona. 4) Qu茅 significa en t茅rminos generales. En resumen, esta estrategia se puede interpretar as铆:1. Endurecimiento. Regresa a una l贸gica m谩s cercana a la “guerra contra las drogas”. 2. Externalizaci贸n del problema. EE. UU. pone parte de la responsabilidad en pa铆ses como M茅xico y Colombia. 3. Condicionalidad. La cooperaci贸n ya no es diplom谩tica sino basada en resultados verificables.4. Prioridad en drogas sint茅ticas El foco principal ya no es la coca铆na, sino el fentanilo y metanfetaminas. 5) Lectura cr铆tica. Tambi茅n hay una forma cr铆tica de interpretarla: Repite una l贸gica hist贸rica: atacar la oferta (producci贸n) m谩s que la demanda interna. Puede generar tensiones con M茅xico por temas de soberan铆a. Algunos analistas consideran que este enfoque no ha resuelto el problema en d茅cadas. En pocas palabras: La estrategia no solo busca combatir drogas; redefine la relaci贸n con M茅xico y endurece la pol铆tica antidrogas de EE. UU., pasando de cooperaci贸n flexible a presi贸n con resultados obligatorios.
La postura de la presidente Sheinbaum representa un enfrentamiento directo a la agenda de Trump, que incluye como prioritaria la guerra contra los c谩rteles y el fentanilo. A los c谩rteles ya los declar贸 “grupos terroristas”; al fentanilo como “arma de destrucci贸n masiva”. Que M茅xico diga “no hay pruebas suficientes, es pol铆tico y no los extraditamos” se lee en Washington como desacato y protecci贸n a presuntos corruptos, seg煤n la prensa de aquel pa铆s. Trump ha sido consistente: ha amenazado con acci贸n unilateral (incluyendo militar) si M茅xico no acelera su cooperaci贸n para combatir al crimen organizado. Como dicen los analistas: este caso es perfecto para que el presidente de EU declare, otra vez, que “M茅xico no est谩 haciendo lo suficiente” y justificar m谩s presi贸n. Hay riesgo de sanciones a funcionarios mexicanos, presi贸n al T-MEC (renegociaci贸n cercana), reducci贸n de visas o mayor presencia militar en la frontera. Autorizar m谩s operaciones de agencias estadunidenses en M茅xico (DEA, CIA…) llegando incluso a intervenciones unilaterales si considera que hay “amenaza inminente”. La amenaza es real y el gobierno de la 4T no hace caso. Mientras aqu铆 sigue la presidente Sheinbaum atrapada en discursos de soberan铆a, en EU se construye una narrativa de amenaza. Mientras aqu铆 se minimiza el problema, all谩 se documenta con precisi贸n. Mientras aqu铆 se administra la crisis, all谩 se prepara una respuesta de Estado. La relaci贸n bilateral M茅xico-EU est谩 pasando por una crisis, no vista desde los a帽os 70´s. Tenemos ahora, el gran riesgo de una intervenci贸n directa contra los carteles criminales y mucho menos complaciente. M茅xico pas贸 de la ausencia de estrategias institucionales sostenidas en el tiempo, y de la falta de autocr铆tica tambi茅n sobre los sexenios anteriores a 2018, a ser cuestionado por algo mucho m谩s grave “socios de los carteles criminales”, c贸mplices frente al poder铆o criminal. M茅xico todav铆a tiene todav铆a, una oportunidad para escoger el rol con el que ser谩 juzgado por la historia. Pero esa ventana se est谩 cerrando. Y cuando se cierre, ya no habr谩 discurso de soberan铆a capaz de ocultar el tama帽o del fracaso. ES CUANTO
饾樇饾樋饾樋饾檧饾檳饾樋饾檺饾檲: La renegociaci贸n del T-MEC, comenzara el 25 de mayo, y por supuesto desde ahora nos encontramos en zona peligrosa. En el cap铆tulo 27 M茅xico deber谩 tipificar corrupci贸n, identificar responsabilidad penal de empresas y cuidar la integridad de funcionarios. La dependencia energ茅tica extrema se agudiza: M茅xico depende de EU en el 75% de su consumo de gas natural y m谩s de la mitad de la gasolina que consumimos, por lo que el suministro a M茅xico se ver铆a afectado.
#饾槤饾槩饾槷饾槹饾槾饾様饾槩饾槶饾樅饾槤饾槩饾槷饾槹饾槾饾槇饾槳饾槼饾槜饾槮饾槹饾槼.
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