jueves, 21 de mayo de 2026

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Vรญctor CORCOBA HERRERO/ Escritor Espaรฑol
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Es tiempo de ejercer la contemplativa, de adentrarnos en todo aquello que nos rodea, para reconocernos parte del mismo tronco viviente; lo que nos demanda como seres pensantes que somos, a reforzar el diรกlogo entre nosotros, porque el desafรญo ambiental que anidamos, y sus raรญces humanas, nos afectan y nos impactan a todos. Tanto es asรญ, que, si la biodiversidad sufre, la humanidad tambiรฉn. Indudablemente, los recursos biolรณgicos son los pilares que sustentan las civilizaciones. Respetรฉmonos, pues. El hรกbitat se doblega, obedeciรฉndolo. Comencemos por acariciar con nuestra mirada, esas aguas cristalinas tantas veces contaminadas por el gรฉnero humano, verdaderamente en impureza; o, esos bosques amenazados por la deforestaciรณn, altamente errados. 
Sea como fuere, en un orbe en el cual todo estรก interconectado, no destruyamos los vรญnculos naturales, trabajemos con la mente y el espรญritu para reconstruirlos. Hagรกmoslo, asimismo, superando el egocentrismo que nos gobierna y degustando lo caritativo de esa belleza compartida, que es lo que en realidad nos injerta viva coexistencia y consistencia benigna. No olvidemos tampoco que la salud de nuestro planeta juega un papel vital en la apariciรณn de enfermedades transmisibles entre animales y humanos. En consecuencia, a medida que continuamos invadiendo ecosistemas frรกgiles, nos ponemos en contacto cada vez mรกs con la fauna silvestre, lo que permite que los patรณgenos se extiendan al ganado y a los individuos. 
A todos los ojos, siempre hay un libro abierto, el del entorno por el que nos movemos. Forjรฉmoslo a corazรณn abierto. Pongamos espรญritu observante, no permanezcamos indiferentes ni seamos pasivos, ya que produce un inmenso dolor pensar que la biosfera nos hable mientras la humanidad no escucha, llegando a romper esa alianza originaria entre Creador y criatura perecedera. Precisamente, es este endiosamiento mundano actual, que ha puesto al dinero y al dominio del poder a cualquier precio, como bien supremo, lo que nos estรก dejando sin conciencia y nos conduce a la catรกstrofe; a un caos climรกtico sin precedentes, en parte debido a la contaminaciรณn y a la explotaciรณn despiadada de la tierra, los ocรฉanos y el agua dulce. Sin duda, los resultados son demoledores, para todo proceder.
Nadie estamos a salvo del colapso antinatural. Sรณlo hay que advertir que nuestra propia actividad humana, continรบa alterando hasta un 75% el medio terrestre y el marino en un 66%; y que un millรณn de especies de animales y vegetales se hallan en peligro de extinciรณn. Nos alegra, por consiguiente, que el Plan de Naciones Unidas aliente y active medidas para restaurar y conservar lo que realmente nos genera nรฉctar viviente. Tambiรฉn el gozo se hace mayor, cuando ves que los gobiernos ademรกs toman iniciativas, movilizando fondos y subsanando las deficiencias de capacidad que frenan el bienestar con sus avances. Y, aรบn el regocijo es mรกs sublime, cuando se percibe, la implicaciรณn del ciudadano como tal, en la red saludable existencial que sustenta a la sociedad. 
La vida y nuestra singular genealogรญa, lo manifiestan de hecho, al no poder ser nosotros mismos sin el otro y sin los otros. En realidad, nada debe ser excluido, porque todo estรก รญntimamente relacionado. A mi juicio, hoy mรกs que nunca, hace falta trabajar unidos para detener e invertir en la pรฉrdida de la heterogeneidad orgรกnica, de manera que la ciudadanรญa y la naturaleza prosperen juntas. Esto nos requiere identificar nuevos paradigmas pedagรณgicos para promover en los procesos educativos, el diรกlogo entre los saberes diversos, contribuyendo a que crezca el afรกn al cultivo del cuidado a travรฉs del amor de amar amor. Asรญ es como nos embellecemos, pasando de los males o de las maldades a valores o bondades, que se hacen virtud. Lรณgicamente, ¡una persona buena, es un bien colectivo! 
corcoba@telefonica.net
20 de mayo de 2026.- 
#๐˜๐˜ข๐˜ฎ๐˜ฐ๐˜ด๐˜”๐˜ข๐˜ญ๐˜บ๐˜๐˜ข๐˜ฎ๐˜ฐ๐˜ด๐˜ˆ๐˜ช๐˜ณ๐˜—๐˜ฆ๐˜ฐ๐˜ณ.

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